
Descubrir la anatomía de ese menester, recorrer el cuerpo y extrañar el alma para comprender la sabiduría.
(Sublimar- Ser- Estar – Desaparecer. Entender el fin sin principio)
Encontrar gente que se vuelve una metáfora, un andar con historias para frecuentar, adorar el panal y observar el bienestar, aunque todo parezca caótico.
Escuchar el miedo y la falta de enseñanza ansiosa por volver al refugio que cultivaron en nuestro YO, ese yo niño, soñador del juego y la fantasía, demasiado sabio, demasiado inquieto.